No se sabe donde era, pero se encontraban en una especie de camping de verano, de esos que aparecen en las películas yanquis de hace veinte años, y habían unas arañas venenosas que eran enormes y blancas con manchas rojas. Tenía miedo de que me agarre sueño y que una araña salga de adentro de mi bolsa de dormir en el momento menos esperado.
No hay comentarios:
Publicar un comentario