viernes, 11 de diciembre de 2009

Dijimos que sí

No se sabe donde era, pero se encontraban en una especie de camping de verano, de esos que aparecen en las películas yanquis de hace veinte años, y habían unas arañas venenosas que eran enormes y blancas con manchas rojas. Tenía miedo de que me agarre sueño y que una araña salga de adentro de mi bolsa de dormir en el momento menos esperado.

No hay comentarios: