Curiosa la forma de caminar de... Pedro, sí. Muy llamativa. El primer paso es pesado, arrastrado, eterno. El segundo, rápido, casi instantáneo. Luego una pausa, y de nuevo otro paso. El cuerpo encorvado y agarrotado. Y con el peso de cada pisada, un chirriar estruendoso. No son sus huesos, no. Son sus zapatos. Zapatos de goma y lona. La lona: despegada en un setenta por ciento; la goma: muy berreta, pegajosa, ruidosa. Y ocurre de la siguiente forma: como cuando alguien mastica chicle, muy, muy fuerte, que a uno le da ganas de decirle “ché, dale”, así. Ese sonido se oye al pisar Pedro, siendo acompañado inmediatamente con el sonido de una puerta vieja que se va cerrando sola, muy despacio, al levantar el pie, y así sigue. Interesante la forma de caminar de Pedro, por supuesto.
viernes, 6 de agosto de 2010
Filosofía barata
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario